Dos hombres (serios) y un destino

Nuestros críticos (…) no se apasionan más que por los asuntos ya clasificados, por las disputas cerradas, por las historias cuyo fin conocen. Nunca se pronuncian ante una cuestión incierta, y, como la historia ya ha decidido por ellos, como los objetos que aterrorizaban o indignaban a los autores que leían ya han desaparecido, como a dos siglos de distancia la vanidad de las disputas sangrientas aparece en toda su claridad, pueden complacerse en el equilibrio de los distintos períodos y todo ocurre para ellos como si la literatura entera no fuera más que una vasta tautología y como si todo nuevo prosista hubiera inventado una forma nueva de hablar para no decir nada.

Jean-Paul Sartre, Qu`est-ce que la litterature?

Lo dijo un hombre “serio”, Henri Bergson: “A nadie le obligan nunca a escribir un libro”.

Y lo dijo un “cómico” célebre, H. L. Mencken: “La crítica consiste en hacer que los propios prejuicios se vuelvan plausibles”.

Marc ChénetierMás allá de la sospecha. La nueva ficción americana desde 1960 hasta nuestros días (Visor, 1997).