Tanta sintaxis y tanto ¿lector “dunce”?

Me apetece escribir tanto, bien o mal, que me da igual que el que me lea lo haga con escuadra y cartabón. Me apetece escribir tanto, de tanto que leo y no leo, de tanto que presumo que leo y de verdad no leo tanto como presumo porque tengo dos hijos, una mujer y un rastrillo para plantar la simiente de la albahaca, que miento. Yo miento y digo que miento porque estoy mintiendo.

La manía de leer me da pie a abrir el abanico de la temática de mis post. No escribo bien, o mejor que bien, no suelo ser paciente escribiendo. Esto significa que gran parte de mi escritura no está corregida. No me presento ni me presto a premios literarios porque no los ganaría y porque me parecen una soberana estupidez. No sé a qué viene esto, si al libro de Orejudo que estoy leyendo o al de Hoare que casi por fin voy a terminar. Recomiendo los dos. Mucho. También tengo uno de Iyengar que dice muchas verdades que no todo el mundo puede digerir.

Escribir, de eso hablábamos. Estoy usando la plantilla del 750 words para escribir el post. La plantilla es una hoja en blanco. Virgen. Hay que reconocer que los post se hacen muy largos, extensos y casi inabarcables con tantas palabras. Son muchas palabras. Y como son muchas había pensado en dividir las sesiones en tres, o en dos. Actualmente en dos porque sólo tengo este blog y este otro. Pero estoy pensando crear otro para hablar de la ciudad en la que vivo: Jaén.

La ciudad en la que vivo podría mejorar mucho desde el punto de vista urbanístico. Tiene multitud de detalles de una ciudad sin bandos. Jaén necesita bandos como yo escritura. Un bando para que la gente deje de colocar carteles en las farolas, por ejemplo. Otro bando para permitir pegar una patada al dueño del perro que pilles defecando en la vía pública y que se marcha con una sonrisa en la boca. Un bando para prohibir los coches en el centro hasta que, no sé, no se me ocurre nada. Un bando. Jaén a bandos. Bueno, estoy pensando en crear un blog para soportar el rebose de escritura que tengo últimamente. No dejo de escribir. El otro día casi me parto la nariz porque iba escribiendo en la Moleskine una idea y no vi la farola. No la vi, de verdad.

Lo peor de todo es que no me meto con la ficción aunque me sugiero temas. El último que me he y han sugerido: un escritor que sólo acude allí donde se reúnen tres mujeres. Vestido de negro y con ademanes de yogui entablaría conversaciones sobre literatura. El escritor sólo abandona su hogar si hasta el lugar donde tiene que acudir existe una alfombra de libros que va pisando con sus pies negros. Antes de salir  introduce sus pies en un cubo de pintura témpera negra. Es la idea para un relato. El escritor no sé si matarlo después, justo antes de que llegue a la cita con las tres chicas que son, si el lector sabe leer, tres poetisas que se visten sin ropa interior.

Qué cosas. Qué cosas tiene la literatura. Acaba de pitar la Blackberry. Se está quedando sin batería. La del trabajo. Durante el fin de semana dejo que se agote. Hoy me la he llevado, siendo sábado, para sacar fotografías. Saca muy buenas fotografías. Muy buenas fotografías que envío a Picasa Álbumes. Hago una foto y la envío por correo electrónico y se me archiva, desde el lugar donde esté, en una carpeta que tengo para recoger este tipo de fotos que hago mientras camino o discurro o paseo o juego o corro o ruedo en bicicleta.

Como habréis notado, ya uso más imágenes propias que recogidas de la web. Es una manera de personalizar aún más el blog. Además, he tirado Flickr a la basura. Flickr y todo lo que dependa de yahoo es una libertina mierda. Qué procaz. Voy a acabar las 750 palabras de hoy y no he escrito o no he dicho casi nada. Sólo que no paro de escribir, aunque no sea literatura y que voy a crear un blog de Jaén. Y que empiezo, sin más remedio esta semana a estudiar una asignatura: wordpress.

Mi hijo habla mucho del rey León. Y de las orejas de burro que le salieron a Pinocho. Mi hija, por el contrario, ya está demandando un ordenador. Un ordenador con siete años. No conoce las maquinitas esas que inutilizan un tercio del cerebro. Nunca ha tenido… Dejemos de hablar de la vida privada. Que eso no interesa a nadie. 721 palabras. Hay que reconocer que un post con tantas palabras se hace insoportable. Nadie, o casi nadie llega hasta aquí porque nadie invierte tiempo en alguien que solo escribe por placer y no está editado. Me pasé de los palabras. Corto. Otro día más, como siempre.

Puedes seguirme en twitter y ver cómo aprendo inglés con él. O ver esta maravilla gráfica.

4 comentarios en “Tanta sintaxis y tanto ¿lector “dunce”?

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